No. Los mejores prismáticos no son los que tienen más aumentos. Entonces...
¿Qué prismáticos compro (o regalo) para emplearlos en Astronomía?
Siempre recomendaremos empezar la observación del cielo a simple vista, después con prismáticos y por último con telescopios. De hecho los prismáticos no son sustituibles por un telescopio. La mayoría de aficionados a la astronomía utilizan los prismáticos aunque dispongan de un buen telescopio para observar.
Para escoger unos buenos prismáticos para Astronomía hay primero que conocer el concepto de "pupila de salida". Si sostenemos unos prismáticos cualesquiera, con el brazo extendido, y apuntamos las lentes más anchas u objetivos a una fuente luminosa QUE NO SEA EL SOL (ya sea una farola, el cielo azul, un fluorescente?), observaremos que se forma un circulito luminoso en cada uno de ambos oculares, las pequeñas lentes en las que se suelen poner los ojos para observar. Esos circulitos luminosos reciben el nombre de pupila de salida.
Cuando escojamos unos prismáticos para practicar la Astronomía, deberemos tener cuidado de que esa pupila de salida sea lo mayor posible. En los modelos comerciales la pupila puede ser de menos de un milímetro, hasta llegar a algo más de 7 milímetros. Los prismáticos con una pupila de salida igual o superior a 5 milímetros son aptos para la observación astronómica.¿Por qué? Porque las pupilas de nuestros ojos, cuando están acostumbrados a la oscuridad, se llegan a dilatar hasta los siete milímetros, normalmente. Aunque los bebés sobrepasan ese tamaño y las personas más mayores no suelen pasar de los 3 o 4 milímetros. Si la pupila de salida de los prismáticos coincide con el tamaño de la pupila de nuestros ojos, conseguiremos que se aproveche al máximo toda la luz que han captado las lentes mayores u objetivos y que concentran en los oculares.
¿Se puede saber la pupila de salida de unos prismáticos sin hacer la prueba descrita anteriormente? Sí: mediante una sencilla operación. Los prismáticos llevan siempre dos números que aparecen en una expresión del tipo: 7x50, 10x50, 20x50, 10x60, 11x80, 25x100, etc. Estas expresiones nos dicen el diámetro en milímetros de la lente del objetivo (número mayor) y los aumentos (número menor) de esos concretos prismáticos. Dividiendo el diámetro de la lente del objetivo entre el número de aumentos obtenemos como resultado la pupila de salida de los prismáticos. Así, por ejemplo, unos 7x50 nos dan una pupila de salida de 50/7=7,1; unos 20x50 nos dan una pupila de salida de 50/20=2,5; unos 11x80 nos dan una pupila de salida de 80/11=7,3.

Dos últimas anotaciones. En primer lugar, con mayor diámetro de la lente del objetivo, obtenemos en principio una mayor nitidez y una mayor luminosidad. En segundo lugar, cuando observamos con más de 10 aumentos, suele hacerse necesaria la ayuda de un buen trípode que reduzca las vibraciones, que se harán más patentes al estar observando un campo más pequeño.
¿Los mejores para empezar? Los 7x50. Baratos, de fácil transporte, dan un campo enorme y son fáciles de usar. Recomendables para todos aquellos que tengan en mente comprar un telescopio en algún momento de su vida. ¿Y sobre el telescopio? mejor no hablar hasta que se hayan usado unos buenos prismáticos y una guía o unas cartas del cielo durante unos cuantos meses o incluso un año. Hay tantos para escoger y es tan fácil equivocarse cuando no se tiene experiencia práctica, que por eso se recomienda comprar (o regalar) con los prismáticos una buena guía del cielo y un planisferio. A observar se aprende con la práctica, y es la observación la única que da criterio a la hora de escoger un telescopio.
...y si vives en el norte o en zonas frías y húmedas, podemos recomendar que las lentes del objetivo y del ocular estén correctamente tratadas contra la humedad: esto evitaría o al menos retrasaría los incómodos empañamientos de esas lentes...
Jorge A. Vázquez